“Cuidado con la
tristeza, es un vicio.”
Gustave Flaubert
El suicidio es "todo
caso de muerte que resulta directa o indirectamente de un acto positivo o negativo
realizado por la víctima misma, y que, según ella sabía, debía producir este
resultado".
El
suicidio entre los jóvenes.
Se pueden hallar
motivaciones para el suicidio entre personas de todas las sociedades, aunque
predominan en personas jóvenes y de mediana edad. Su estado emocional es de
dependencia, falta de madurez, impulsividad, etc. Con su conducta suicida
expresan rabia o sus sentimientos de repulsión para forzar un cambio en la
persona que los rechaza o le provoca sentimientos de culpa. Este comportamiento
es de características verbales.
El suicidio en adolescentes
con frecuencia ocurre después de un evento estresante en la vida, como
problemas en la escuela, la rotura con un novio o novia, la muerte de un ser
querido, un divorcio o un fuerte conflicto familiar o incluso problemas de
estrés.
Las señales de advertencia
en los adolecentes suelen ser el insinuar a sus padres que ya no estará más,
mencionar el suicidio o la muerte en general, mencionar los sentimientos de
desesperanza o de culpa, retraerse de amigos o de la familia, escribir
canciones, poemas o cartas sobre la muerte, la separación y pérdida, empezar a
regalar objetos valiosos a hermanos o amigos, perder el deseo de participar en
cosas o actividades predilectas, tener dificultades para concentrarse o pensar
con claridad, mostrar cambios en hábitos de alimentación o de dormir,
participar en comportamientos riesgosos, y perder interés en la escuela o en
los deportes, son solo algunas señales de advertencia.
El estrés
es otro aspecto que motiva a algunos adolecentes a pensar en el suicidio. Según
un estudio llevado a cabo por un grupo de científicos de la Universidad de
Michigan Ann Arbor, una tercera parte de los adolescentes norteamericanos
experimentan estrés motivado por "las enormes expectativas de sus padres y
la sociedad" y dos tercios experimentan síntomas del estrés al menos una
vez a la semana. En el caso de los mexicanos no es muy diferente, sobre todo
entre universitarios, ya que en algunas ocasiones no tienen tiempo ni de divertirse.
La
estudiante también habla de la tensión que siente al saber que pronto se
enfrentará a las dificultades de cualquier adulto “estoy acostumbrada a
trabajar, a veces trabajo para conseguir dinero para divertirme, pero trabajar
para tener una casa propia y un carro es algo muy diferente, mis padres piensan
que voy a conseguir un buen empleo rápido y fácil solo porque soy
universitaria, sin embargo; todos sabemos que no es así, también esperan que
los apoye en la economía de mi casa, pero yo estudio en otra ciudad y todavía
tengo que ver por la escuela de mi hermana. Sin embargo, yo creo que muchas
personas se suicidan por razones más profundas que un simple estrés, creo que
necesitan tener una relación muy mala con sus seres queridos.
La
psicóloga Ventura Huerta egresada de la universidad Autónoma de Puebla nos dice
acerca de los jóvenes que aparentemente tienen un comportamiento común y
sorprenden a la sociedad y seres queridos al quitarse la vida “Eso
es en apariencia solo en apariencia, no podemos saber que es lo que pasa en el
interior de la persona, sobre todo si se trata de jóvenes. No necesariamente
cuando vemos a una persona bien, socializando, significa que es una persona
saludable. A veces solo es una forma de adaptarse, de convivir pero no
significa que sea su estado de animo normal, cuando ese joven llega a su casa
no sabemos que esta pasando en su casa, como vive, como se expresa.”
La
influencia de los medios de comunicación en el suicidio.
Los medios de comunicación
forman una parte sumamente importante en la recepción de información y de datos
q constituyen nuestro bagaje cultural. Los medios masivos, influyen en su
comportamiento y en sus actitudes ante la vida misma. Lo ayudan a tomar
decisiones y lo pueden empujar a determinar sus pautas de comportamiento a
través de estereotipos o por la información que se les proporciona a las
personas. Un caso muy común es la gran influencia que ejercen los noticieros y
este medio de comunicación masivo por excelencia y por presentar una imagen del
mundo deteriorada y muchas veces de modo morboso, solo para atraer la atención
del público, mostrando actos violentos, lo que en la prensa se llama
“amarillismo”, o los programas televisivos que utilizan creencias de la gente
para crear situaciones alarmantes a través de predicciones basadas en
interpretaciones de personajes o culturas que vivieron y desaparecieron hace
muchos años. Cabe mencionar que el resultado del proceso de comunicación entre
los individuos y los medios, actúan como refuerzo de las actitudes en el ser
humano, haciendo que estos sean positivos o negativos en su desarrollo social.
Un suicida puede llegar a
tener gran influencia por parte de los medios al orillarlo a la depresión, al
temor, la angustia, la agonía y hasta la imitación de estereotipos que por
estar en la televisión pueden ser un ejemplo a seguir para los televidentes.
“Nosotros creamos a los
medios de comunicación para resolver problemas, para acercar a la gente no se
trata de ver quien es culpable sino de asumir que la gente somos responsables,
todos, y si yo dejo que mi hijo tenga acceso a determinados contenidos en el
internet, yo sé que tengo como familia que estar presente y platicar acerca de
lo que el esta viendo, mi hijo adulto, mi hijo pequeño o mi hijo adolecente
siempre debemos platicar acerca de lo que están viviendo. Las grandes
compañías, como las televisoras no pueden sustituir a la familia en la
formación de los hijos, los padres son quienes deben educarlos y transmitirles
valores, porque finalmente las compañías son utilizadas para generar ganancias
y echan mano de sus propios recursos para señalarte como debes verte, ser y
hacer de determinada manera. La economía tiene su propia forma de mantenerse y
nosotros tenemos que aprender a poner cada cosa en su lugar, darle el valor a
cada cosa, es una responsabilidad personal y no podemos dejarle a nadie más esa
responsabilidad. Mi crecimiento como persona no se lo puedo dejar a los medios
de comunicación ni a nadie mas.” Nos asegura la psicóloga
Método
y razones.
El método tiene que ver con
el genero, con las razones, el suicidio no necesariamente tiene que ver con la
tristeza o con la depresión, hay varias razones por las cuales una persona se
suicida puede ser también por venganza por dejar la culpa a alguien más, en
relación al método podemos observar que las mujeres lo intentan mas y lo logran
menos y los hombres lo intentan menos pero lo logran mas, esto tiene que ver
con cierta cultura acerca de la masculinidad,
los hombres tienen mas esta presión social de ser fuertes, valientes,
decisivos, y ellos cuando intentan un suicidio realmente es a través de un
método definitivo, no se cortan las venas porque probablemente, el auxilio de
una ambulancia y el apoyo medico les va a salvar la vida, no ellos lo deciden
de manera definitiva porque tiene que ver con la creencia acerca de la hombría,
en cambio las mujeres lo pueden intentar a través de este método. Los hombres
en Veracruz generalmente se quitan la vida a través del método de ahorcamiento
y las mujeres son muy dadas a utilizar métodos como el envenenamiento, cortarse
las muñecas o tomar píldoras.
Entre los principales
motivos del suicidio están, los suicidas por depresión, suicidas por venganza y
suicidas que establecen pactos, por las razones o los rituales que ellos
establezcan. Los adultos son los que mas se suicidan sin embargo es preocupante
la ola creciente en suicidios en adolecentes y niños y esto tiene que ver con
la poca atención que se le da a la familia y a los valores. En el caso de los
niños, la influencia de los videojuegos, el internet así como la televisión
pueden darles estímulos que ellos llegan a malinterpretar y si no tienen a una
persona que les preste atención no podrán saber que esa violencia y esas ideas
que han recibido son erróneas, entonces estos niños llegan a tener la fantasía
del suicidio, hay muchos niños que lo hacen y no tienen idea de lo que están
haciendo. Hay que tener mucho cuidado, con lo que nos llega a través de
nuestros sentidos, la vista, el oído el olfato, el tacto, entonces tu debes
elegir que ves, que escuchas, porque eso finalmente que es te va a formar como
persona, algo en lo que coinciden todas las escuelas de psicología es que el
ser humano se puede construir a si mismo, a través de lo que elegimos, lo que
elegimos leer, lo que elegimos ver. En el caso de los adolecentes hay padres
sobreprotectores que trasmiten sus miedos o temores a sus hijos y no es posible
tener a los hijos por periodos prolongados dentro de tu casa, en una burbuja
etc. Porque eso afecta la forma en que se relacionan con los demás.” Concluye
la psicóloga.
En el caso del suicidio
estacional, en nuestro país son muy propensos a suicidarse en los meses de
noviembre y diciembre, y en la mayor parte de los casos es por la fecha de
navidad, “La navidad en nuestro país es familiar, la familia es en nuestro país
primordial, significativa, en México los jóvenes no nos independizamos hasta
que cumplimos mas de veinte porque en otros países a los 17, 18 los jóvenes ya
se están independizando, en la navidad lo mas significativo son las reuniones
familiares los eventos de tipo familiar, cuando una persona esta pasando por un
evento de crisis, perdida, es un momento en el que recuerda la muerte de sus
familiares, la navidad es un momento que mueve mucho emocionalmente, entonces
si paso algo en relación a la familia, a una pareja o persona significativa es
en este momento cuando se recuerda, pues la relación en estas fechas se vuelve
mas estrecha, las reuniones familiares, los encuentros, muchas cosas
emocionalmente significativas, si alguien esta pasando por un periodo de depresión,
pues aquí se duplica, y es el periodo donde hay mas suicidios.” Concluye la psicóloga.
Durkheim define el suicidio
en tres tipos el egoísta, el suicidio
altruista, y el suicidio anómico.
En el caso del suicida
egoísta Durkheim dice que los hombres o las mujeres tienden más a quitarse la
vida cuando piensan esencialmente en sí mismos, cuando no están integrados; en
un grupo social, cuando la autoridad del grupo y la fuerza de las obligaciones
impuestas por un medio estrecho y fuerte no reduce los deseos que los animan.
Es decir, son aquellos suicidas que no piensan en los demás, que se frustran
por no encontrar algo hecho a la medida de sus necesidades existenciales.
En cambio los suicidas
altruistas son aquellos que se dan muerte de acuerdo con imperativos sociales,
y ni siquiera piensa en reivindicar su derecho a la vida. Se sacrifica a un
imperativo social interiorizado, y obedece las órdenes del grupo hasta el
extremo de ahogar en sí mismo el instinto de conservación. Estos son los suicidios
heroicos o religiosos, aunque también se dan en el ejército, conocido también
como sacrificio del propio ser, esto sucede en personas que están muy
integradas al grupo al que pertenecen.
Finalmente, hay un tercer
tipo social de suicidio, el suicidio anómico. Este tipo es el que interesa
particularmente a Durkheim, porque es el más característico de la sociedad
moderna. Este suicidio anómico es el que se refleja en la correlación
estadística entre la frecuencia de los suicidios y las fases del ciclo económico.
Aparentemente, las estadísticas le revelan una tendencia al aumento de la
frecuencia de los suicidios en los períodos de crisis económica; pero también,
lo que es más interesante, en las fases de gran prosperidad. En cambio,
encontró otro fenómeno curioso: una tendencia a la disminución de la frecuencia
de los suicidios en los períodos de grandes acontecimientos políticos. Así,
durante los años de guerra, disminuye el número de suicidios.
Lo que le interesa por
encima de todo, al extremo de obsesionarlo, es en efecto la crisis de la
sociedad moderna que se define por la desintegración social y la debilidad de
los vínculos que relacionan al individuo con el grupo. Además él establece que
los suicidios son más frecuentes en las poblaciones protestantes que en las
católicas, y esto tiene que ver quizá con la rigidez de las creencias de
algunas religiones protestantes.
Y dice que en la sociedad
moderna la existencia social ya no está regulada por la costumbre; los
individuos compiten permanentemente unos con otros; esperan mucho de la
existencia, de la vida y desean o
esperan demasiado el cambiar y mejorar su forma de vida, y por lo tanto están
acechados perpetuamente por el sufrimiento que se origina en la desproporción
entre sus aspiraciones y la satisfacción de sus necesidades.
Al respecto nos comenta psicóloga
Huerta “No le estamos dando valor a las cosas que realmente deben tenerlo, en
este momento en nuestra cultura hay un culto a cosas vanas, hay un culto a la
belleza, hay un culto al dinero, hay un culto a los bienes materiales y
definimos el éxito en función de quien tiene más económicamente, lo mas bonito,
lo mas caro, las chicas se lastiman para verse mas delgadas, muchas caen en
anorexia, bulimia para lograr ese efecto, hay mucha frustración , pues todo lo
queremos fácil, rápido y queremos que nos salga bien y no nos han enseñado que
la mayor parte de las veces las cosas no salen como nosotros queremos y no nos
han enseñado a tener tolerancia a la frustración, no hay valores, y los que
quedan se están perdiendo, valores espirituales, valores humanos, esto es en
gran parte el responsable de que los jóvenes se estén quitando la vida, los
padres ya no guían ni inculcan valores a sus hijos, esa perdida de valores y
falta de atención ha influido en que el joven que después será un adulto no le
de valor ni respeto a la vida, a su vida”
Los trastornos mentales son afecciones o síndromes psíquicos y conductuales, causa de angustias y deterioro en importantes áreas del funcionamiento psíquico; afectando el equilibrio emocional, el rendimiento intelectual y la adaptación social. Un ejemplo claro es la depresión.
Es muy común escuchar a una persona decir que otra esta deprimida, pero eso no es del todo cierto, en el lenguaje cotidiano utilizamos la palabra depresión indiscriminadamente, si una persona tiene una tristeza o parece melancólico o nostálgico, aseguramos que esta deprimido, sin embargo la depresión es un trastorno mental no solo un estado de
animo, este trastorno esta caracterizado
por sentimientos de inutilidad, culpa, tristeza, indefinición y desesperanza
profunda. La depresión patológica está determinada por una tristeza sin razón
aparente que la justifique y además, grave y persistente. Puede aparecer
acompañada de varios síntomas concomitantes, incluidas las perturbaciones del
sueño y de la comida, la pérdida de iniciativa, el auto castigo, el abandono,
la inactividad y la incapacidad para el placer, incapacidad para concentrarse o
tomar decisiones, energía decaída, sentimientos de inutilidad, culpa y
desesperación, desprecio de uno mismo, disminución del interés sexual, ideas
recurrentes de suicidio, muerte, ataques de llanto. Afecta a hombres y mujeres,
y las personas en ciertos períodos del ciclo vital parecen ser las más
afectadas.
La herencia genética juega
un papel indudable en esta enfermedad alrededor del 60% de los casos tiene una
carga hereditaria. La auténtica psicosis circular (depresión y manía) está más
condicionada genéticamente (alrededor del 70%). La depresión simple o periódica
tiene una carga hereditaria de alrededor del 40%.
Suelen emplearse tres tipos
de terapia para tratar la depresión el primero es la Psicopatía, la segunda es Farmacoterapia
que se utiliza en depresiones moderadamente severas y es muy común, y por
ultimo los Electrochoque utilizado en la melancolía de la involución.
El tratamiento médico con
medicación es siempre adecuado, alivia sufrimientos innecesarios. Al igual que
la psicoterapia de apoyo que ayuda al enfermo a desahogarse e identificar y
asimilar los eventos de su vivencia. Las personas desarrollan defensas para
afrontar y superar las depresiones leves que se originan por las frustraciones
cotidianas.
No se debe acusar a la
persona deprimida de aparentar enfermedades o flojera ni esperar que salga
inmediatamente de la depresión. Con el tratamiento adecuado mejorara en 2 o 3
semanas. La ansiedad hace a las personas trabajar cuando es funcional; cuando
es disfuncional, las paraliza, sin embargo; sólo cuando altera sus vidas acuden
al médico esto es culpa de la cultura, ya que se suele pensar que los
psicólogos ayudan a personas con
trastornos graves como la esquizofrenia y a nadie más, y no a personas comunes
con síntomas ligeros como la melancolía. Aunque la depresión es considerado
algo desagradable que generalmente trae consigo cosas negativas a las personas
que la padecen, las personas deprimidas al parecer se vuelen más sensibles,
receptivos, crecen y entienden más la vida, sin embargo a pesar de esto suelen
suicidarse, es por eso que algunas personas toman como tabú este tema, que
suele ser doloroso para quienes han perdido a un ser querido de esta forma.
La psicóloga
Ventura Huerta nos dice que las personas que están “en un estado de
depresión no tiene claridad sobre lo que esta sucediendo a la hora de
suicidarse. En general no le estamos dando valor a la vida como fuente
primordial de nuestro vivir, nuestras funciones humanas”.
El
suicidio en la historia.
A lo largo de la historia ha
variado la actitud de la sociedad hacia el acto del suicidio, sus formas y su
frecuencia. En la Europa Antigua, sobre todo en el Imperio Romano, el suicidio
estaba consentido y hasta era considerado como un acto honroso; por esta razón
los antiguos romanos admitían muchas razones legítimas para su práctica.
Después, varios de los primeros concilios de la Iglesia Cristiana decretaron
que aquellos que cometieran suicidio, no se les podría aplicar los rituales de
la iglesia tras su muerte. En la edad media, la Iglesia Católica Romana
consideró expresamente esta práctica y lo tomó como un pecado.
En las legislaciones
medievales se ordenaba la confiscación de todas las propiedades del suicida y
el cadáver sufría todo tipo de humillaciones. En la actualidad, desde el punto
de vista religioso el suicidio es considerado como una mala acción, debido a
que el ser humano no tiene derecho a quitarse la vida que Dios le ha dado, y está condenado por el
Cristianismo, Judaísmo e Islamismo. Al punto de generar la creencia de que todo
suicida no puede acceder al cielo. Desde el punto de vista jurídico y de los
derechos humanos hoy el suicidio, se considera por muchos como un derecho.
Por otro lado, en Japón es o
era considerado un acto honroso para los samurái. El
harakiri era una práctica común entre los samuráis, que consideraban su vida como una entrega al honor de morir
gloriosamente, rechazando cualquier tipo de muerte natural. Por eso, antes de
ver su vida deshonrada por un delito o falta, recurrían con este acto, a darse
muerte por su propia mano.
Previamente a cometer
seppuku se bebía sake y se componía un último poema de despedida llamado
zeppitsu o yuigon, casi siempre sobre el dorso del tessen o abanico de guerra.
En el rito del Seppuku, el samurai se colocaba de rodillas y hundía una espada
corta (wakizashi o tanto) por el lado izquierdo del vientre, continuaba el
corte hacia la derecha, volvía al centro y efectuaba un giro para ascender en
la trayectoria del corte, hasta el esternón. Como curiosidad, el samurai que
efectuaba el seppuku tenía que sostener el wakizashi o tanto usando un paño
para no salpicarse las manos, ya que morir con las manos manchadas de sangre
constituía una deshonra.
Mientras el guerrero
efectuaba el seppuku, un compañero kaishaku se mantenía a su lado de pie, y si
veía a éste sufrir demasiado, le cortaba la cabeza. El término kaishaku no es
el equivalente al de un verdugo, sino al de un caballero que asiste a la
realización del seppuku (en muchos casos es un cargo desempeñado por un
familiar o amigo del condenado).



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