lunes, 20 de noviembre de 2017


Te odio por eso. 


Sigues en mis pensamientos. Te odio por eso. 
Me detesto por no olvidarte. 
Soñar contigo, recordar esos momentos, 
Y sentirme infiel al hacerlo. 

Estúpido corazón que ama a alguien más pero no te olvida. 
Imbécil porque tuve que encontrar a quien amar,
porque tu no sabías hacerlo. 

Pendejo por no verlo, tu inmadurez e inseguridad
determinaron mi elección y silenciaron mi corazón, 
silencio en decadencia que día a día olvida tu nombre, 
pero el eco de lo que un día fue no calla,
retumba mis odios, vibra mi garganta, llega a mi latir, 
toca mi piel, suena la música que deja caer una lágrima.  
  
                                                                   EMR


No hay comentarios:

Publicar un comentario