Te odio por eso.
Sigues en mis pensamientos. Te odio por eso.
Me detesto por no olvidarte.
Soñar contigo, recordar esos momentos,
Y sentirme infiel al hacerlo.
Estúpido corazón que ama a alguien más pero no te olvida.
Imbécil porque tuve que encontrar a quien amar,
porque tu no sabías hacerlo.
Pendejo por no verlo, tu inmadurez e inseguridad
determinaron mi elección y silenciaron mi corazón,
silencio en decadencia que día a día olvida tu nombre,
pero el eco de lo que un día fue no calla,
retumba mis odios, vibra mi garganta, llega a mi latir,
toca mi piel, suena la música que deja caer una lágrima.
EMR
No hay comentarios:
Publicar un comentario